El fin de una era y el comienzo de la nueva vida en el planeta

Hoy quiero hablaros del significado del fin de los tiempos que hace unos años estuvo tan de moda a finales del 2012.

Si cambiamos los dos últimos números de la cifra se convierte en 2021 y se repite la misma energía de entonces que llevó a la Humanidad a desencadenar historias paralelas y ver si se acordaba de algo para volver a su lugar en el cielo. Pero la Humanidad está ciega y sorda en su mayoría, a excepción de los que sí piensan que hay un mañana fructífero y saludable que se acerca dando saltos de alegría porque ha llegado la hora de conectar con el Ser Superior que vive encerrado en la caverna del sacro y quiere salir.

El Ser Superior es el reptil áureo, la Serpiente emplumada de los antiguos y todo lo que representa a la mujer en el concepto más amplio de la palabra. La mujer es el animal sagrado que representa a la divinidad; es la risa y la alegría; es la satisfacción por el deber cumplido ahorrando al máximo su energía; es la bondad y amabilidad de un corazón puro y limpio de emociones ancestrales que no son suyas sino del hombre; es la tolerancia que implica aceptación de lo bueno y lo malo como parte de la experiencia de vivir en un cuerpo físico lleno de memorias, y es también la libertad y el conocimiento superior que lleva a la Sabiduría de las edades.

En esta nueva era que empieza a brotar del inconsciente colectivo humano, hay muchas penas y dolores que alimentan la densidad del ego inferior y entre esas penas está la de haber perdido la conexión espiritual que teníamos al principio cuando éramos seres evolucionados energéticamente con un cuerpo material oculto en el interior de la fuente máxima de brillo intelectual que está en la glándula pineal.

Ese cuerpo físico era solo una partícula y a esa partícula le correspondía callar para que hablara la mujer desde su inconsciente luminoso en el que todo estaba a la vista porque era pura luz. Pero con el paso del tiempo, esa boca tan cerrada empezó a emitir un sonido apenas perceptible al principio que fue elevando su tono hasta que empezó a gritar y a emitir ruidos guturales que abrieron la puerta a la desconexión de la parte luminosa y a la aceptación de un cuerpo físico denso que permitiera a la mujer encerrarse en una partícula luminosa similar a la del hombre pero guardada en el centro del pecho, en el corazón, como parte de su destino.

En ambos mundos, en el del hombre y en el de la mujer, hay historias similares de desencanto, falta de cariño, abandono de la madre o el padre, recuerdos borrosos de una infancia desdichada en el pasado atlante y una zona del tiempo completamente oscura en la que nadie se atreve a entrar porque la luz que hay dentro puede cegar la vista de quien la mira.

Todas esas partes que no se reconocen como propias por pertenecer a un pasado que no se recuerda, están ahora sobre la mesa gracias a la pandemia de un virus inexistente que surge de la memoria de un recuerdo ancestral que se vive como actual porque el efecto que desencadena es el de una ola gigante que arrasa a la población y se la traga.

¿Te has tragado las mentiras que te cuentan en ambas mitades de un mismo Todo? Aquí no hay buenos ni malos, sanos o enfermos, virus o pandemia, solo hay un episodio ancestral que corresponde a un cambio de era y como tal, hay que destruir lo que ya no sirve para que el ser humano pueda seguir avanzando en libertad.

La energía femenina de la mujer pide el relevo y el hombre se lo va a dar porque así está escrito en los anales de la Historia Galáctica, y cualquier resistencia es inútil, porque aquí no se trata de ver quién gana o pierde la batalla puesto que la batalla se perdió hace tiempo cuando el viento de la galaxia sopló sobre la cabeza del hombre para anunciarle su retirada cuando acabó el 2012.

Hoy recogemos los restos de aquel episodio que llevó a la Humanidad a su descenso y la tiró por el suelo con ira y furia incontrolada por el ataque de los elementos. ¿Recuerdas como apareció aquel volcán echando lava por la boca y cómo se rebeló el mar con olas gigantes de tsunami o el huracán que lo limpiaba todo a su paso sin dejar rastro de vida humana? Pues recuerda, porque todo eso lo llevas dentro como memoria y si el ahogo forma parte de tu existencia es porque lo viviste y lo revives ahora con la pandemia.

Suéltalo todo y florece como la flor marchita que se levanta del suelo para darle la bienvenida a la nueva vida llena de recuerdos agradables llenos de Amor que se remontan también a la época dorada de la Atlántida en la que los delfines convivían con el humano en igualdad de condición, en el sentido de que su glándula pineal estaba abierta y recibía la orden correcta de su Ser Superior.

Cierra el capítulo de esta era tan antigua y pasada de moda y ábrete a experimentar la libertad de un recuerdo libre de cargas del pasado que ya no resuena en los oídos de la Madre Tierra, porque Ella está siempre en marcha para señalarte el camino de vuelta a tu hogar celestial, y si no oyes su palabra puede que te quedes en el suelo y no te puedas levantar.

One Comment on “El fin de una era y el comienzo de la nueva vida en el planeta

  1. El cambio de era , d nuestra libertad interna . Entendiendo con amor q no hay buenos ni malos , si no nuestros recuerdos ancestrales … Te abrazo en el camino.

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